CARTA A LUISANA EN SU SEGUNDO AÑO

Un día como hoy me diste la dicha de ser padre por primera vez. Me quedé muy corto al imaginar todo lo que traías contigo para regalarme.

Pensaba convertirme en “padre”: en ser un adulto serio, como la fórmula única de hacer de ti una niña “educada” y , en el futuro, una mujer “madura”.

Pero, como siempre, tú tuviste una mejor idea e intentas hacerme un niño.

Y eso es parte de la magia que me regalas cada día, cuando de tus ojos nace la luz que me invita al pasado, a un lugar que había olvidado en el fondo de mí, reencontrarlo contigo es fantasía.

Me has enseñado que la única receta válida es el AMOR -que hemos adoptado como lenguaje nuestro-

Te has convertido en mi mejor amiga, mi inspiración, mi mayor reto, mi bendición.

Gracias por estos dos maravillosos años en donde me has dictado el mejor curso de vida.

¡Qué Dios siga llenando tu espíritu de amor, paz, libertad, sabiduría! Estoy seguro que así será, pues ÉL vive en ti ahora y siempre. Basta con ver tu corazón para deleitarme con su maravillosa presencia.

TE AMO LUISANA ❤️❤️❤️❤️

¡Feliz Cumpleaños #2!

28.08.16

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EN LA LLAMADA QUE SE CERRÓ PARA SIEMPRE

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Te miro con la esperanza de marcar al pasado,

y respondan,

a voz viva, los ecos de mis recuerdos,

y sorprendan,

susurrando, desde el otro lado de la línea,

todas mis memorias perdidas,

y  cuenten,

de todo aquello que nunca más encontré.

 

agosto.16

ÓIGAME SEÑORA

Óigame señora, usted enamora por su forma de amar.

 

Ha sido desde una dama convincente,

hasta una amiga imprudente, con su hijo al tratar.

 

Óigame señora, para usted no hubo hora,

cuando angustiado la mandé a llamar.

No hubo luna, ni hubo aurora,

que le impida, con amor, venirme a consolar.

 

Óigame señora, ¿Cómo hace para nunca dejar de amar?

Y para quitarse de su boca,

todo aquello que provoca,

y sin medida regalar.

 

Óigame señora, es tan grande mi deuda,

en esta vida no podré pagar.

Pero le juro ante Dios y mis Santos,

que de usted siempre voy a cuidar.

 

Óigame señora, ¿Cómo hace que enamora?…

 

Esa señora, dama, imprudente,

Esa mujer a carta cabal.

La que me impregnó su don de gente.

Esa amiga, esa belleza… Ella es mi mamá.

 

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agosto.16

NO ACIERTO A COMPRENDER

¿Será que la humildad perdió la vida en vanas conquistas?

¿Qué la inocencia quedó desnuda post el primer beso?

¿Qué la alegría perdida  – de tanto buscarse –  encontró a la razón?

¿Acaso la mansedumbre quedó enterrada en la otra mejilla?

¿De tanto espacio por rencor ocupado, no quedó cabida para el perdón desalojado?

 

Quizá el cuerpo crecido al espíritu ha encogido…

 

Algo no acierto a comprender:

 

De niño quería crecer. No concebía lo grande que era.

 

Ahora sueño volver a ser

                                                            y no hallo la manera.

 

junio.16

 

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AHORA ENTIENDO

Ahora entiendo que te quise como cuando dicen que demasiado aman,
ahora entiendo que te tuve como los que lloran por quien no volverán a ver,
ahora entiendo que me amaste como quien no conoce esa palabra,
ahora entiendo que te entiendo y que fui yo quien me engañé.

Ahora entiendo que de mentiras fueron siempre tus palabras,
sé que tus verdades sólo yo decía conocer,
ahora entiendo que a tus ojos fácilmente controlabas,
ahora entiendo que te entiendo y que fui yo quien me engañé.

Ahora entiendo que es mi culpa que hoy tú seas la culpable,
ahora comprendo los pretextos, comprendo tus porqué,
ahora entiendo que al entenderme entiendo poco,
ahora entiendo que te entiendo y fui yo quien me engañé.

Entiendo tantas cosas que tenías escondidas,
entiendo hasta tus ganas que jugaron con las mías,
tan sólo ahora entiendo todo al entenderte,
fueron tus ojos, fue tu boca y fui yo quien me engañé.

 

2006

LA ESTACIÓN DE TU AMOR

Es el verte altiva paseando por mis caminos,
es la simpleza mágica de tus besos,
el anochecer en la soledad profunda del negro de tus ojos,
la costumbre de mi incertidumbre, rutina divina,
de aquel inesperado día que llegas a mí, viajera inoportuna,
llena de soberbia entras por las puertas de mi corazón,
y del momento oscuro en que me dejas, noche de luna,
arrancas de mí con un suspiro aquel dolor.

Es la naturaleza perfecta con la que te conservas en mi memoria,
aquel aroma celestial, tu aroma a piel,
tus manos en mis manos, dulce historia,
el deseo permanente de nuestras vidas fundidas en él.

Ese es tu amor, innato, pasajero, aventurero,
visitante de mis calendarios, compañero constante de mis horarios,
amor de fantasía, de milagro, de ironía,
fugaz estrella, cometa de sueños,
amor de constelación, de nada y todo, amor de universo y más allá.

Ese es tu amor, mi estación,
ni mi verano, ni mi invierno,
mi estación, la que llega de repente,
inesperada como el viento, el viento de tus recuerdos.
La estación única en la que el sol oscurece mis penas,
la noche embriaga de misterio mi pensamiento,
la lluvia me inunda nuevamente de tu aroma,
la brisa me besa una vez más con tus labios.
Mi estación, la estación sin pronósticos, sin límite, ni espacio,
sin ciencia alguna, sin ceremonia, inexacta,
la de la pasión desconocida, la del olvido constante,
mi tiempo más ingrato, mis tierras menos fértiles.
La estación de tu amor, prólogo de tu olvido.

Mi amor de estación, combinación maravillosa de virtudes.
Plasmas en ti bondades primaverales para mí antes desconocidas,
Infinitos días de verano, caricias invernales.
Estación suicida, sacrificio eterno.
Amor de estación, vives conmigo.
Amor de dolor, de soledad, tú me engañas,
inocente creo en tu fugaz partida,
consiente ya estoy de tu amorosa jugada.
Nunca has marchado decidido hacia nuevos caminos,
osas y amenazas eternamente caminar por mis senderos enamorados.
Amor de locos, amor de nadie, solo mío.

Esto y nada más te puedo dar,
amor, ¿Qué será mejor vivir en vida?
El nacer de tu cariño, o el morir por tu pesar.

Estación eterna, pasajera, vacilante,
amor de bellas hojas verdes en los caminos que has de andar,
perfume caduco del que infelizmente ya no percibo,
el aliento que convencido me entregaba únicamente soledad.
El otoño de tu vida en tus días empieza a participar,
las hojas pocas, esperanzas dichosas, empiezan a volar,
de repente me abandonas, quedo compañero de mi soledad.
Sonrío de ganas por misterios, y lloro de tanto amar,
alegre de que te marches sueño en despertar.
Sin embargo, tu amor, amor de estación, estación sagrada,

¡Cuántas veces amenaza con una mirada en regresar!
Y empieza mi estación de amor,
empiezan mis días, mis poemas, mi alegría, mi llanto y mi pesar.

 

2006

HACE TRES AÑOS

Con las manos algo temblorosas,

después de un par de tragos

e inundado de un aroma a rosas,

cerré los ojos – anhelando un para siempre –

mientras la mente se inquietaba ante lo desconocido

y el alma rebosaba por la certeza de un amor correspondido.

 

Hoy miro hacia atrás, y sonrío.

Pues mi vida cambió de repente,

tu presencia: inesperada, liberadora, revolucionaria… mágicamente,

dio a mis días su sentido.

¿Algo debo haber merecido?

¡Cómo soy de bendecido!

… Te convertiste en el ángel que le ha regalado,

lo mejor que al que escribe le ha pasado.

 

Sé que venimos de muchas vidas siendo amantes.

Este amor, eternamente constante, no pretende descansar.

Continuemos nuestro peregrinar,

Tu vida y la mía, en el camino sagrado del amar.

– Es nuestro destino –

 

Vivamos este presente de fantasía.

Queda mucho cielo para erigir este castillo de la alegría.

 

Y cuando hayamos llegado al infinito,

a que te quedes a mi lado, yo te invito.

Pues nada sentiría al volar por blandas nubes,

si no eres tú, mi amor, la que conmigo subes.

 

junio. 16

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QUE NO ACABE NUNCA

Que no acabe nunca el cosmos que se asoma por tus pupilas.

Libertador de tu mirada, alegremente intranquila, que logra siempre conquistar.

 

Que no acabe nunca la sinfonía que tu voz compone,

tu orquesta tocando el nombre que en mí un hombre dispone,

sublime momento en que entonas “papá”.

 

Que no acabe nunca tu latido colisionando con el mío en un solo latir,

acompañados del reflejo de la luna, al borde de tu cuna, justo antes de dormir.

 

Que no acabe nunca tu mundo mágico y laberíntico.

Recorrerlo de la mano: sagrado instinto.

 

Que no acabe nunca aquel abrazo que corta la respiración

y  le estampa a la vida su primordial razón.

 

Que no acabe nunca tu sonrisa naciendo de la nada

– misterioso cuento de hada -.

 

Que no acabe nunca el infinito que encierras y te guarda en el cofre de la inocencia.

 

Que no acabe nunca la tinta color sorpresa con la que escribes en el diario de la experiencia.

 

Que no acabe nunca el sublime beso que nos regalamos sin condición.

Conjugar el verbo amar bendita vocación.

 

Que no acabe nunca. Nunca.

Pero nunca. ¡Por favor!…

Aquel romance que van dejando tus milagros al profesar…

Esa…

Tu divina manera de amar.

 

junio. 16

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TESOROS EN TI

Yo sabía que había tesoros en ti.

Sabía que guardabas brillo tras la cortina de tu mirada de aquellos días.

Y te invité a viajar de la mano,

y me tomaste muy fuerte y me dejaste tan libre,

que nunca más nos separamos.

 

Tuvimos el mar al frente,

preferí sumergirme en tu playa…

Yo sabía que había tesoros en ti.

 

Y navegué lentamente sobre tus olas,

mientras tus aguas, ya calientes, se agitaban;

dejándome llevar por tu corriente,

terminé con mi barco en tus profundidades,

descubriendo lo que había, aquello que ya yo sabía.

 

Desde ahí me has regalado más de un millar de días,

Y dos piedras preciosas que son nuestra alegría.

 

Y es que ya lo sabía…

Yo sabía que había tesoros en ti… Y los hay…

junio. 16